La visita a la Zona Franca de Bogotá fue desarrollada por estudiantes de sexto semestre.

Los administradores de negocios internacionales de la Universidad de Ibagué tienen un reto muy importante: proyectarse cada vez más a un perfil de mundo, con miras a un comercio exterior más exigente y más conectado con la práctica.

Gran parte de esta dinámica es asumida en la asignatura Negocios internacionales II, adscrita a la línea internacional del Programa, con la coordinación del profesor Juan Camilo Sánchez López, quien dirigió una salida en días recientes a la Zona Franca de Bogotá.

"Esta visita, de tres horas, consistió en una conferencia sobre el régimen vigente en Colombia, su funcionamiento amparado en los decretos 2147 de 2016 y 659 de 2018 y sus clases: permanentes, permanentes especiales y transitorias", contó Sánchez.

La zona franca, recordó el docente, es un territorio geográfico delimitado que no hace parte del territorio aduanero nacional; "por eso, cuando un producto va a ingresar a una zona franca es como si fuera una exportación, y al contrario, es similar a una importación".

Fue un recorrido que les permitió conocer todos los aspectos legales y operativos en actividades de comercio exterior: procesos, permisos, trámites, intermediarios, vistos buenos, pago de impuestos, documentos y modalidades.

¿Cómo se integra esto al aula?

Acudir a las zonas francas es una apuesta del programa por un componente diferenciador respecto a las otras carreras  para administradores: se retomó en la dirección de Sandra Lorena Tovar y continúa con la llegada de Paula Lorena Rodríguez.

"Les genera proyección en su perfil como graduados de la Universidad de Ibagué. Quedó abierta la puerta para otras visitas cada semestre y el reto es aumentar el número de salidas, algo que llevamos paso a paso", añadió Sánchez.

Claves sobre esta visita

Esta Zona Franca, una de las más grandes del país, ubicada en Fontibón, alberga cerca de 400 empresas de todos los sectores: perlas, dulces, extracción de petróleo, alimentos, manufacturas, telecomunicaciones y reparación de equipos.

En las zonas francas una empresa paga máximo 20 % de impuesto de renta, respecto a una externa, con 34 % máximo de tributo; las de afuera pagan IVA y aranceles, mas no las que están adentro, aunque deben cumplir condiciones en generación de empleo y patrimonio base.

Esta es solo una parte de la conclusión de estas visitas, que abarcan lo relacionado con el comercio exterior, en una asignatura brindada en inglés, para que en Unibagué se sienta el rigor de interactuar con el mundo real.